Cómo vuela un planeador sin motor

Sustentación, térmicas y la energía invisible del aire.

Planeador surcando el cielo de Segovia

Un planeador vuela igual que cualquier avión: el ala genera sustentación cuando el aire se mueve sobre ella. La diferencia es que no tiene motor para recuperar energía, así que el piloto debe aprovechar corrientes ascendentes —térmicas, ladera u onda— o planear gradualmente hacia tierra.

Sin motor, el planeador no cae en picado: planea hacia adelante perdiendo altura de forma controlada. El ala genera sustentación y, con ella, la capacidad de convertir descenso en distancia. La clave está en encontrar aire que sube más deprisa de lo que el velero baja.

Térmica

Ascensores invisibles del sol

El sol calienta el suelo de forma desigual: una parcela oscura, una carretera asfaltada o una ladera expuesta generan burbujas de aire caliente que ascienden. Esas columnas —las térmicas— pueden elevar un planeador a varios metros por segundo.

El piloto las detecta con el variómetro y circula dentro en espiral cerrada, ganando altura antes de salir en planeo hacia el siguiente objetivo. En verano sobre Guadarrama, un día bueno permite vuelos de horas y decenas de kilómetros.

En un bautismo con instructor, si las condiciones lo permiten, sentirás ese primer «empujón» hacia arriba: muchos pasajeros lo describen como la sensación más sorprendente del vuelo.

Vista aérea de la Sierra de Guadarrama en día térmico

Ladera

Volar pegado a la montaña

Cuando el viento sopla de forma constante contra una ladera, el aire se ve obligado a subir por la pendiente. El planeador vuela paralelo a la montaña, al barlovento, surfeando esa corriente ascendente sin perder altitud —o incluso ganándola.

Es la modalidad favorita en días ventosos de otoño e invierno, cuando las térmicas son débiles. La Sierra de Guadarrama, visible desde el aeródromo LETP, ofrece laderas probadas donde nuestros pilotos con licencia practican vuelo de montaña.

Requiere más experiencia que la térmica: hay que respetar la orografía, conocer las corrientes de sotavento y mantener distancia de seguridad con el terreno.

Vuelo de montaña en la Sierra de Guadarrama

Onda

Las olas del cielo

Con vientos fuertes (>20 nudos) perpendiculares a una cordillera, el aire genera ondas estacionarias aguas arriba —como las de un río tras una roca— que pueden elevar el planeador a altitudes de 6.000 m o más.

Es la modalidad más avanzada del vuelo a vela: exige habilitación, oxígeno y experiencia. En Loreto la practican pilotos cualificados en los días propicios; no forma parte de un bautismo estándar.

Demuestra hasta dónde puede llegar una aeronave sin motor cuando el piloto entiende la atmósfera.

Planeador en condiciones de buen planeo

Energía del planeador en cifras

Coeficiente de planeo típico
1:30 – 1:60
Velocidad de crucero
70–90 km/h
Remolque en Loreto
600–800 m
Aeronave bautismo
ASK-21 biplaza
Ascenso térmico (día bueno)
2–5 m/s

¿Listo para dar el siguiente paso?

En el Club Loreto VSM llevamos más de 20 años formando pilotos y compartiendo el vuelo sin motor en Segovia.

Preguntas frecuentes

Desde unos minutos (solo planeo tras remolque) hasta más de 10 horas en vuelos de distancia con buenas térmicas.
Planeas gradualmente hacia el aeródromo y aterrizas. Los vuelos de bautismo funcionan perfectamente sin térmicas.
Sí. Ver buitres o milanos planeando en círculos es una señal clásica de térmica activa.

¿Preparado para volar? Contactanos y disfruta del vuelo sin motor

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